lunes, 27 de marzo de 2017

El valor de los silencios

El silencio tiene un potencial comunicativo que despreciamos. La palabra por si misma, solo supone un pequeño porcentaje de la comunicación, Existen factores muchos más relevantes para una comunicación efectiva y fluida. El tono, el volumen, la velocidad de la palabra es una de ellas. Pero sobre todo la comunicación no verbal. Los silencios podría estar en uno de estos dos factores y, según el ámbito en que se utilice puede ser demoledora o halagadora.

Hacemos estas reflexiones en la seguridad que descubrirás el significado de algunos de tus silencios o de algún otro que hayas "escuchado".




Conversar es el ejercicio básico de la comunicación. En ese sencillo acto se produce un gran número de fenómenos en los individuos entre los que se desarrolla la conversación. Sin conciencia de ello, afloran experiencias pasadas; expectativas del resultado a obtener; su presente y su futuro; sus necesidades y motivaciones; temores o efusiones de las posibles consecuencias de una acción o de un suceso anterior; surgen las emociones y muchas más variables que se encuadran, como un todo, en el contexto en que se produce el encuentro.
Normalmente en una conversación se habla, se intercambia información. En la comunicación, el impacto de las palabras supone tan solo un 7% del mensaje, el 38% es el sonido, el tono y la inflexión de la voz. El resto, nada más y nada menos que el 55%, son los gestos, los movimientos del cuerpo y del rostro.

jueves, 16 de marzo de 2017

La importancia de la coherencia

A lo largo de la vida se observa cómo es importante mantener la coherencia siempre. La coherencia se entiende como el hilo conductor que une la que se piensa, se dice y se hace. Si existe un equilibrio y una constante en esos tres pasos habremos logrado nuestra propia coherencia.
No es algo constante y que se mantenga. No tenemos por qué ser siempre coherentes, sino que también nos podemos permitir algún punto de locura o de inconsistencia.

Unas reflexiones que también he extendido al concepto de coherencia con la que trabaja Rotary Internacional, organización a la que pertenezco desde el Rotary Club de Badajoz. Se trata de la Prueba Cuádruple, una tradición en Rotary que no pierde vigencia.



Pensamos muchas cosas, pues miles son los pensamientos que nos acompañan a lo largo del día. Decimos algunas otras, afortunadamente no tantas como las que pensamos, pero muchas. Y ponemos en práctica solo unas pocas, una mínima parte. En ese proceso de puesta en marcha, lo importante es que, entre lo que pensamos, decimos y hacemos, exista una mínima coherencia que dé valor a la actividad que se desarrolla.
Ser coherente es un valor difícil de alcanzar y sujeto siempre a cada acción que se realiza. La importante es siempre la acción última, porque será la que se utilice para desdeñar un impecable recorrido. Nadie está exento de caer alguna vez en la incoherencia, o incluso cualquier persona, muchas veces en su vida, puede hacerlo. Séneca anunciaba al respecto que “no pretendo que el sabio deba caminar siempre al mismo paso, sino por la misma ruta”, lo que interpreto como que “ya que no podemos ser coherentes siempre y de forma constante, al menos, tenemos que ser conscientes de ello e intentarlo”.

lunes, 6 de marzo de 2017

Entrevista a Marco Sánchez Becerra, empresario y luchador contra la ELA

Marco Antonio Sánchez Becerra, es empresario y, sobre todo, persona. Y con ambas capacidades afrontar ahora el reto que supone padecer una enfermedad rara como la ELA.
Conversador que convierte la tertulia en un momento especial. Entrañable, amistoso y optimista. Sintoniza con facilidad gracias a su gran capacidad de escucha y empatía. Es empresario, pero no por eso olvida su responsabilidad social con su equipo, con su gente, con sus clientes ni con sus alumnos, a los que gusta escuchar. Comprometido en tareas sociales, solidarias y también deportivas, disfruta aportando algo de sí a los demás. Y siempre gana. Recibimos su visita en el Foro Vision Rotary del Rotary Club Badajoz.




1. ¿Qué recuerdos guardas de la infancia y la adolescencia en tu casa? ¿qué valores se vivían?
El recuerdo de mi primera infancia es formar parte de una familia numerosa, en un pueblo de Tierra de Barros, Solana, con abuelos, primos y tios cercanos, con la calle como única “red social, donde jugábamos a todas horas sin aparente control.
Recuerdo que nuestro traslado a Badajoz, con apenas 11 añitos, llevó aparejada la decisión de que fuera elegido entre mis hermanos para ir a estudiar a la Universidad Laboral de Cheste, en Valencia. Era mucha la distancia que me separaba de mis seres queridos y de mi pueblo, y del de mi padre, Jarandilla de la Vera, en donde, verano  tras verano, revivía experiencias fantásticas en un entorno familiar y paisajístico inmejorable.
Del periodo de Cheste recuerdo que me aportó habilidades emprendedoras de una gran utilidad y a las que estoy sinceramente agradecido.
El crisol de mis valores son pueblo, familia, amigos, solidaridad, las ganas de ser felices y divertidos, no nos saltábamos ninguna festividad. No tengo sino ¡una sonrisa por tantos agradecimientos!