lunes, 4 de abril de 2016

Ejemplo de responsabilidad

Cualquier extremeño ha sido y es testigo directo de la actividad política que se ha desarrollado en nuestras instituciones -tanto en las propiamente extremeñas como en las del Estado- y se da cuenta de las distintas y contradictorias relaciones que se mantienen entre nuestros políticos regionales y entre aquellos otros más alejados pero no menos importantes como son “los de Madrid”.

Durante la pasada semana, hemos asistido en la Asamblea de Extremadura a la recta final en la aprobación de los presupuestos regionales. Han sido jornadas intensas celebradas entre el lunes, en Comisión parlamentaria de Hacienda, y el jueves en que se abrió el largo Pleno que terminó el viernes. En todas ellas se pudo comprobar cómo se aprobaban enmiendas de unos y de otros hasta llegar a un texto final que fue sometido a votación conjunta. En esta última votación, el gobierno y el grupo del PSOE lograron sacar adelante, en minoría, la ley más importante del año con la abstención responsable de PP y C’s y con el voto en contra, y también legítimo, de Podemos Extremadura.

¿Cómo es posible que esta actitud de unos y de otros en Extremadura no se vea en superiores instancias y no logremos ver un gobierno con un programa que beneficie al conjunto de ciudadanos? ¿Qué cuestiones impiden el entendimiento para lograr un gobierno equilibrado y estable en España y cuáles son las que se tienen en cuenta para llegar a acuerdos en Extremadura?

En Extremadura, quien no ganó las elecciones deja hacer a quien las ganó. Porque aquí la responsabilidad del PSOE es gobernar. Se podrán tener diferencias en cuestiones múltiples, pero se negocia, se habla, se apoya de forma positiva o se deja hacer mediante la abstención. Y eso se ha logrado con la responsabilidad mostrada por partidos distintos que han optado por estar responsablemente juntos pero no revueltos. ¿Para qué? Para que Extremadura tenga los instrumentos que favorezcan la actividad económica de la administración pública y, desde ella, se puedan facilitar la realización de proyectos e iniciativas de interés general para los extremeños: gobernar.

Sin embargo en España llevamos asistiendo a un cansino peloteo que no conduce a nada y en el que solo se pretende aislar a quien, guste o no guste, ha ganado las elecciones. La responsabilidad es aceptarlo y negociar, hablar, debatir, llegar a acuerdos y dejar hacer. El parlamentarismo da instrumentos suficientes de control y de acuerdos para conformar mayorías. Estar en un gobierno en minoría obliga a negociar al igual que estar en la oposición permite buscar alternativas y sacarlas adelante.

En Extremadura se ha dado una lección de responsabilidad entre tres partidos que tienen también en sus manos la gobernabilidad en España. El PSOE, el PP y Ciudadanos en Extremadura han conseguido lo que en el Congreso de los Diputados se ha convertido en pugnas de personalismos y en vetos intolerables. Que cunda el ejemplo. 

Publicado en NUEVAEXTREMADURA.es

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