lunes, 18 de abril de 2016

De papeles (II): Panamá

Panamá siempre ha sido un país referente en Iberoamérica y en el mundo. Su situación entre dos océanos y entre las dos américas la convierte en punto estratégico de la economía y del comercio mundial. Quizás también por esta circunstancia, Panamá se ha convertido también en sede de sociedades “offshore” que han dado muchos papeles de los que hablar en fechas recientes y que, sin duda, todavía guardan más de un secreto y alguna sorpresa.

Al igual que el sombrero “Panamá”, que no es originario de Panamá, sino de Ecuador, cuenta este país con miles de sociedades mercantiles variopintas que no realizan actividad económica alguna en su territorio pero que están asentadas allí. Son las sociedades “offshore”. ¿Qué es eso? Una sociedad “offshore” es una empresa cuya característica principal es que no realizan actividad económica alguna y están radicadas en paraísos fiscales para beneficiarse de las ventajas tributarias que ofrecen. No tienen por qué ser ilegales y, de hecho, no lo son. Otra cosa es la valoración que se realice de la finalidad y de los titulares de las mismas.

Una de las mayores fábricas de sociedades offshore es el bufete de abogados Mossack Fonseca. Desde sus oficinas, a módico precio y en tiempo record, salen constituidas las sociedades para aquellos clientes interesados. Y es estedespacho panameño en el que se ha producido una filtración de información de enormes proporciones que ha roto la confianza y la confidencialidad pretendida por sus clientes y ha puesto en evidencia a santos y diablos en todo el mundo.

Según parece, más de 370 periodistas de un centenar de medios de 77 países llevan trabajando durante el último año revisando y analizando más de 11 millones de documentos internos de este bufete que fueron obtenidos por un diario alemán y compartidos, por su enorme volumen, con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación. Y la gestión de este alud enorme de documentación, que proveniente de una filtración más que de una investigación, todavía tiene muchas líneas pendientes de publicar, pues será como un cuentagotas en el que, al final, quien no salga es que no existe.

Pero no quito méritos periodísticos. Lo desvelado pone de relieve lo que está en la calle y que es de sospecha pública. Que en los paraísos fiscales, y no solo en Panamá, yacen ocultas multitud de fortunas y de secretos que harían resquebrajarse la imagen que tenemos de muchos famosos, sean políticos, artistas, deportistas o empresarios de éxito. Nadie está a salvo de salir en los papeles y de que se les haga juicio sumarísimo en plaza pública.

Lo que si es cierto es que no se juzga con la misma severidad a todos. Ni por la ciudadanía en general ni por los medios de comunicación en particular. Han salido múltiples nombres entre los que se destacarían, sin querer juzgar a nadie, aRodrigo Rato, Imanol Arias, Pedro Almodóvar, Miguel Blesa, Vladimiro Putin, Oriol Puyol, Francisco Paesa, Leo Messi, José Manuel Soria, Mauricio Macri y un sin fin de apellidos conocidos. Sin embargo, pregunto: ¿El escándalo es igual para todos? ¿Salen todos con la misma intensidad y constancia? ¿Se exige a todos lo mismo? ¿Somos justos en nuestras opiniones?


Me parece lamentable que existan este tipo de sociedades constituidas con fines poco éticos, pero tampoco me parece ético que por un supuesto interés informativo se desvelen nombres, se viole la privacidad de particulares y se equipare a quien cumple la ley con criminales y defraudadores.

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