domingo, 10 de abril de 2016

De papeles (I): Venezuela

Pese a estar en plena era digital y gestionar muchos asuntos mediante documentación virtual, sigue siendo el papel el soporte más tradicional en el que plasmar acuerdos, contratos, intenciones y proyectos. Y tantos y tan variados tenemos sobre la mesa que me he visto obligado a repartir en dos mis reflexiones sobre ellos, no sin antes advertir de que, si salieran más, ampliaría el número de capítulos previstos. En principio me referiré a Venezuela. A Venezuela y a Podemos, claro. Panamá vendrá después. Tal como anda el patio, nada es definitivo y podría ampliarse tanto en temas como en geografía, pues a la vista está Irán así como otras carambolas tampoco descartables.

Podemos y Venezuela ya es un clásico del que se vienen teniendo indicios y sospechas desde hace ya algún tiempo. De las manifestaciones babosamente laudatorias de la jerarquía podemita hacia el patán de Chávez hemos pasado a tener plena constancia de la vinculación yfinanciación que desde Venezuela ha tenido Podemos y sus confluencias.

Que Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, Íñigo Errejón y, ¡jope!, Jorge Verstrynge hayan colaborado con el corrupto y desastroso régimen venezolano es ya de conocimiento y constatación públicos. Que hayan percibido dinero por tales servicios es de una lógica aplastante. Pero que hayan creado un partido en España financiado desde el gobierno bolivariano para exportar su sistema político antidemocrático a nuestro país, es absolutamente impresentable y motivo suficiente para admitir, explicar y dimitir.

El sábado antes de las elecciones del 20-D, el entonces Presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, mano derecha del intelectual Maduro y presunto narcotraficante, Diosdado Cabello, anunciaba “lo que va a pasar en España más temprano que tarde”. Poco después, el día 3 de enero, sería el diario venezolano El Nacional, el que destaparía las íntimas relaciones económicas entre el chavismo y Podemos.

Según El Nacional, el régimen chavista había llegado a gastar más de diez millones de euros en la financiación de la Fundación Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPS), beneficiaria de cantidades muy superiores a fundaciones y organismos venezolanos.

Y con estos rumores de fondo, es ahora el ABC quien aporta las pruebas de que tal financiación existió y de la finalidad que se perseguía: “que en España puedan crear consensos de fuerzas políticas y movimientos sociales, propiciando en ese país cambios políticos aun más afines al gobierno bolivariano”.

Blanco y en tetrabrick. Desde Venezuela se financia a Podemos para que traiga a España la ideología de un régimen político antidemocrático, autoritario y corrupto. Y eso es delito.

Podemos se defiende diciendo que su financiación proviene de aportaciones voluntarias. Ya! Por eso la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal del Cuerpo Nacional de Policía, UDEF, tiene bajo investigación las aportaciones realizadas mediante crowdfunding que has desvelado que personas que no alcanzan ingresos de 12000 euros al año son capaces de donar a Podemos importes de 5000 euros. Más que generosidad lo que parece y tiene toda la pinta es de blanquear descaradamente el dinero venezolano.


Estos que llegaron para limpiar y regenerar la política han engañado a los ciudadanos en general y a todos aquellos incautos que se creyeron sus soflamas populistas. Y el mayor incauto es Pedro Sánchez, que es capaz de sentarse para negociar su deseada presidencia hasta con los que se han criado a los pechos del mono Chávez. 

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