miércoles, 30 de marzo de 2016

Pablo Iglesias, el pagafantas


Por fin Pablo Iglesias ha conseguido su anhelo. Pasear por Madrid en compañía de Pedro Sánchez. Ha sido hoy, tras encontrarse casualmente en la entrada del Congreso de los Diputados. Antes Pablo le ha hecho entrega de un libro dedicado. Después de eso, ambos se han ido, paseando, charlando de forma distendida, por la Carrera de San Jerónimo. Oh, amor.

“Siempre es bueno empezar por lo que nos une” es la dedicatoria que Pablo Iglesias, hace ya tiempo rechazado en sus pretensiones por Pedro Sánchez, ha escrito en el obsequio. Baloncesto, les une el baloncesto. El libro en cuestión es la Historia del baloncesto en España, de Carlos Jiménez, recientemente presentado en público y al que esta circunstancia lo convertirá, sin duda, en best seller. La esperanza es alcanzar el cielo empezando por el baloncesto. Del baloncesto al cielo. Al cielo de La Moncloa.

La dedicatoria, dada a conocer por el propio Pablo Iglesias a través de su cuenta en twitter, pone de relieve las ganas con que Podemos afronta estos encuentros y su voluntad política de empezar desde cero unas negociaciones nunca empezadas que pudieran llevar al gobierno bien a él mismo o a sus peones, bien a todos ellos.

Desde el 20 de diciembre, Pedro se ha concentrado en lo único que ahora le es de interés: alcanzar la Presidencia del Gobierno. Para haber obtenido un resultado tan malo como el cosechado durante las elecciones del 20D, los logros que ha obtenido no son despreciables. La matemática de los resultados le ha convertido en la salsa de cualquier plato. Las malas cartas con las que hábilmente juega le han permitido, sin embargo, obtener el encargo real de formar gobierno, una alianza con quienes deberían estar más cerca del PP que del PSOE, colocar -contra todo pronóstico- a Patxi Lopez como Presidente del Congreso y superar lo que supone no obtener la investidura presidencial. Y todo ello, además, con los obstáculos de tener constantemente a Susana Díaz respirando tras el cogote.

Y ahí sigue. Ahora paseando con Pablo Iglesias. Dejándose ver y fotografía con quien quiere ser su vicepresidente. Pero nuestro protagonista de hoy es Pablo, Pablo “El burlón”.

Pablo quiere ser esa “sonrisa del destino” que ilumine la presidencia de Sánchez. Quiere que se les fotografíe juntos, reunirse y pasear. Intercambiando proyectos y haciendo público una relación íntima y duradera. Pablo le reclama cariño y consideración personal desde la tribuna de oradores. Pablo espera siempre. Aunque para entretenerse purgue su partido y defenestre a diestro y siniestro, Pablo espera.

Hoy tiene la oportunidad de encontrarse con Sánchez, aunque para eso tengo que pagar la fanta, regalar el libro o invitar a café. Lo que sea. Pero difícil lo tiene. Las lunas de miel refuerzan la pareja y, por eso, Pedro Sánchez piensa más en Albert Rivera.

Este encuentro de hoy es para Sánchez un trámite. Un “bienquede” necesario que le fortalece aun más como líder de su partido. Un objetivo que no es secundario, sino lo que hoy por hoy, es lo mejor que ha conseguido. Y Pablo, pagando las fantas. Y las fantas son de color naranja.

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