martes, 27 de diciembre de 2016

¿Qué ideología política tienes?

Tradicionalmente, cuando se habla de ideología política se nos viene de forma inevitable la división del universo político en dos partes muy distintas y antitéticas: derecha e izquierda. Estas nociones tan básicas -ser de derechas o ser de izquierdas-, conllevan implícitamente una oposición entre ambas situaciones.

El origen de esta clasificación ideológica surge en la Asamblea Nacional francesa constituida en junio de 1789 y derivada de la ubicación geográfica elegida para situar a los distintos delegados allí presentes. A la derecha del presidente de la Asamblea se agruparon los representantes de la aristocracia y del clero por ser esta una ubicación considerada habitualmente como lugar de honor. En la posición contraria tomaron asiento quienes se oponían al poder real y al consiguiente veto que este pudiera oponer a las resoluciones tomadas. Eran, en su mayoría pertenecientes al llamado Tercer Estado.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Cambiamos nuestro formato

Despues de algunos meses estudiando cómo mejorar la web y poder aportar información útil a nuestros lectores, os presentamos nuestra web, totalmente reestructurada, WWW.VISIONCOACH.ES

A partir de ahora, disponéis de contenido en www.albertoastorga.es que funcionará como blog. En él irán tanto los artículos que se vayan editando en la web como comentarios más ligeros y, por lo tanto más habituales. Esto dará mas dinamismos al blog.

Por su parte la web profesional, www.visioncoach.es quiere aportar contenidos más maduros, destinados sobre todo a quienes tengan interés por conocer elementos de mejora en su actividad personal, profesional o política, sea en partidos, sindicatos y organizaciones.

Desde la página web www.visioncoach.es os esperamos. Nuestro blog, VISIONBLOG, contendrá información periódica donde se traten temas de crecimiento personal, empresarial o mejora de la actividad política. Queremos acercarnos a vosotros y ofreceros contenido de calidad.

Muchar gracias por leerme.

Estamos ya con vosotros.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Miguel Bernal, Director General de Avante Extremadura en Foro Visión Rotary

Hoy hemos mantenido una nueva edición del FORO VISION ROTARY en la que hemos recibido en la sede de nuestro Rotary Club de Badajoz a Miguel Bernal Carrión, Director General de Avante Extremadura.
Extremeño nacido en Alburquerque, Miguel Bernal es Ingeniero Técnico Industrial por la Universidad de Sevilla y Experto Socio-Laboral por la Universidad Nacional de Educación a Distancia. Ha desempeñado muy significativos puestos que le han permitido conocer muy bien la evolución económica y social de Extremadura, España y Europa.

Su amplia trayectoria, siempre comprometida con Extremadura nos ha permitido tener una nueva y valiosa visión de nuestra tierra.




En el encuetro celebrado pudimos conocer de primera mano cuáles son los ámbitos de actuación de Avante Extremadura y su papel en el desarrollo económico regional. Por su parte el Rotary Club de Badajoz, puso a disposición de Avante, toda la red internacional de la que forma parte y que comparte, además, los objetivos de desarrollo económico y social, intercambio de ideas y toma de acción en proyectos concretos por todo el mundo.

jueves, 20 de octubre de 2016

Abstención o elecciones


Después de creer que las elecciones generales del pasado 26J habían clarificado la situación, resulta que no ha sido así. O sí, porque toda lectura es posible.

Si el 20D reflejó que la sociedad española está polarizada, el 26J lo confirmó. Desde entonces asistimos a una guerra de trincheras en la que, con disparos ocasionales, cada uno espera el agotamiento del adversario.

El PP aguanta, que para eso ha ganado. Aguanta fortalecido por los resultados del 26J respecto al 20D y también por las previsiones de resultados que para una previsibles elecciones vaticinan las encuestas. Aguanta el liderazgo de Mariano Rajoy frente a aquellos que personalizan en él los conocidos casos de corrupción existente. Aguanta porque otras posibilidades de gobierno son disparatadas. Y aguanta porque, además, está convencido de que tales posibilidades alentarían una sociedad que a sus votantes les horroriza. El PP cuenta con la posición más cómoda. Posición que le han dado las urnas.

Aguanta en su trinchera Albert Rivera, apoyando a unos o a otros cuando hay ocasión, pero sin decantarse claramente por nadie. Y digo y personalizo en Albert Rivera, solo él, porque ni el mismo sabe con qué cuenta en sus filas. El obligado reclutamiento masivo por la geografía nacional de unos y otros y de estos y aquellos, sin trazabilidad alguna, no garantiza un producto homogéneo, sino que el resultado puede ser inesperado. Y lo será. Den tiempo. Su posición es cómoda pero inestable.

Unidos Podemos está en fase de recuperación. Fue tan fuerte la caída que los hematomas tardan en curar. Su único botín ha sido cargarse a Izquierda Unida, pero a un alto precio. La transversalidad que les aupó a unos resultados muy buenos el 20D, se ha visto superada por su comunión con la izquierda radical y el comunismo, posiciones que siempre han obtenido ramplones resultados electorales.

Y el PSOE, ¡Ay Carmela!, haga lo que haga, decida lo que decida, lo hará mal. Y de lo que haga dependerá el futuro de la socialdemocracia en España. Y solo ellos se han metido en este callejón en el que no se puede virar para corregir el rumbo sin dejar pelos en la gatera. Solo de ellos depende también si hay gobierno de Mariano Rajoy o de si, por el contrario, hay terceras elecciones. No hay más opciones. Y ni una cosa ni la otra le va bien al PSOE.

Las escenas del 1 de octubre en Feraz fueron demoledoras. Sin candidato, con el aparato territorial dividido y sin decisión clara, su posición es muy débil para afrontar unas nuevas elecciones. Ahora bien, ¿qué es peor? ¿Abstenerse y facilitar la investidura de Rajoy o mantener firmes los criterios y acudir a nuevas elecciones más débil que nunca?

La recuperación del PSOE no la pongo en duda. Su fortaleza es su marca, su historia. Es una referencia inevitable. Eso no se lo quita nadie, porque nadie, aunque saque mejores resultados se lo puede quitar. Pero ¿hará bien en abstenerse ahora? Si es una decisión para ganar tiempo, reorganizar y volver a unir –o coser- al partido, no estaría mal. Pero ¿tendrán tiempo? Porque si solo se abstienen y no apoyan, aunque sea puntualmente al gobierno, estaremos abocados necesariamente a nuevas elecciones donde el PSOE, sin tiempo de recuperación, podría incluso romperse.

Y eso ya sería otra historia que, personalmente, no me gustaría contar.

martes, 18 de octubre de 2016

Jesús Pérez Mayo, Director de Cáritas Diocesana en la Archidiócesis de Mérida-Badajoz, invitado al Foro Vision Rotary

Ayer asistió a una nueva sesión del FORO VISION ROTARY, nuestro invitado. Se trata del Profesor de la Universidad de Extremadura y Director de Cáritas Diocesana de la Archidiócesis Mérida-Badajoz, Jesús Pérez Mayo. Sensibilizado por los problemas de pobreza, nos ofreció su VISION de cómo se encuentra Extremadura ante este problema y las posibilidades de atajarlo entre todos.




Sin duda fue una velada interesante en la que ni pusieron de relieve situaciones y vivencias reales que afecta a un colectivo cada vez mayor y para los que no se aplica una política de integración social eficaz. El Director de Cáritas Diocesana también aprovechó para conocer el Club Rotary Badajoz y conocer de primera mano la historia del Rotarismo, su implantación en el mundo y los proyectos que tiene en marcha el Rotary Club de Badajoz.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Responsabilidad de nadie


Han pasado los meses de julio y agosto. Sea por los calores o por el aburrimiento acumulado, seguimos todavía, desde hace meses y meses, presenciando el espectáculo que brindan nuestros políticos. Desde las segundas elecciones generales que se celebraron el 26 de junio, tiempo ha habido para que cada cual asuma sus responsabilidades y se pongan de acuerdo en quién formará gobierno. Y no parece poco.

Tras meses mareando la perdiz, lo único que se les pudo ocurrir tras el 20-D fue volver a convocar elecciones para que los ciudadanos repensáramos qué hicimos mal para haber elegido a semejantes representantes. Primer “yo no he sido”. Paradójicamente, como los partidos no hicieron satisfactoriamente su trabajo, fuimos los ciudadanos de a pié, que no sabemos elegir bien, quienes debimos repetir el examen.

Y lo repetimos. Con pocas ganas y mucho voto por correo para ganar en comodidad. Y el resultado, obviamente, fue similar. ¿Cómo no iba a serlo, si se presentaban las mismas candidaturas, las mismas personas, en todas y cada una de las circunscripciones electorales, con los mismos programas, con los mismos discursos y con los mismos líderes? Y de aquellos polvos vienen estos lodos porque, tras la fallida investidura de Mariano Rajoy, el país sigue, ellos siguen y nosotros seguimos tal como estábamos en diciembre pasado.

¿Quién tiene la culpa? Ese es ahora el tema. Ninguno. Segundo “yo no he sido”. Eso es lo que nos dicen, pero podemos constatar que no todos los actores cumplen con el papel esperado, que hay distorsiones extrañas. Que PP y C’s pacten parece normal. Casi tan o más normal a que lo hagan C’s y PSOE. Ya no lo parece tanto que alguno de estos lo alcance con el revival comunista remasterizado creado por el desencanto. Lo que se hace raro es que sea el PSOE el que cierre puertas a cualquier diálogo parapetándose en el no por el no, sin otro argumento mejor.

Pero más extraño parece que empecinadamente Pedro Sánchez pretenda alcanzar alternativas imposibles entre aquellos cuyas fuerzas y credibilidad van menguando de elección en elección. Si un candidato que alcanza 170 apoyos es inviable, ya me dirán que futuro le espera al que parta con 85 y tenga que aunar un puzzle ideológico de imposible encaje. Es una evidencia que la persistencia en la que se ha encastillado Pedro Sánchez, y con él el PSOE, es incompatible con evitar unas terceras elecciones.

Si, por otra parte, la responsabilidad última de la situación actual fueran los intereses electorales en Galicia o en Euskadi deberíamos cuestionar a aquellos partidos que ponen por delante del interés general de los ciudadanos y del Estado, los intereses de sus propios partidos en la gobernabilidad de algunas comunidades autónomas. 

¿Recuerdan la canción infantil? Una señora iba de paseo rompiendo los faroles con su sombrero. Ella no era la culpable, ni era su sombrero, ni siquiera su plumita. Al final fue su piojito. Esto es, el piojito es el vil elector, las pocas luces de los electores que no saben elegir. Y por eso volvemos a votar. A ver si aprendemos a hacer las cosas bien.

Y yo me pregunto, ¿cambiarán ahora las listas, los programas o los líderes? ¿Nos aportarán algo nuevo que haga reconsiderar el voto?

Si al final se alcanza un acuerdo se olvidarán otras circunstancias, porque tendremos objetivos y metas nuevas. La insistencia, la perseverancia, el interés general, el convencimiento de que España no se merece lo que está sucediendo harán olvidar el charco donde llevamos estancados demasiado tiempo. Lo hecho ahora por unos y por otros será valorado de forma más severa en las próximas elecciones.

martes, 12 de julio de 2016

Los ciudadanos, estúpidos


Que nadie se rasgue las vestiduras ni empiece a blandir pluma pretendiendo leer ofensas, porque no trato de insultar a nadie y, si alguien se sintiera ofendido, vayan ya por delante mis sinceras disculpas.

Es ya conocido que durante la campaña de Bill Clinton en 1992, su estratega electoral, James Carville, pegó un cartel en la oficina de campaña para que todos los colaboradores tuvieran presente cuáles eran los ejes de la campaña diseñada frente a George Bush: “cambio frente a más de lo mismo”; “la economía, estúpido” y “no olvidar el sistema de salud”. Ese chocante “La economía, estúpido”, se convirtió en un lema no oficial en una exitosacampaña que llevaría a Bill Clinton a la presidencia norteamericana y posteriormente se popularizaría utilizándose para todo aquello que se quiere resaltar.

Hoy, ahora, lo más importante en la política española, y por extensión a toda política en cualquier lugar, somos los ciudadanos, nuestras circunstancias personales, nuestras expectativas y planes de futuro y nuestro bienestar. Porque, ahora, además, ha de preverse el futuro y marcar el camino a seguir. Todo está en juego. Nunca mejor dicho, en juego. Porque justo a nuestro lado, en nuestro entorno, estamos padeciendo o podemos empezar a padecer en cualquier momento, los resultados de un juego de chiquillos que a nada conduce de lo que verdaderamente nos importa.

Las urnas han hablado. Lo han hecho por segunda vez en seis meses, que ya está bien. Como era de prever, no han cambiado mucho su criterio; pero si han confirmado posturas, penalizado conductas, cambiado equilibrios, apagado euforias, aliviado temores y puestos a cada uno en su papel. Unos a ser gobierno y otros a ser oposición. Quien no quiera verlo debe hacérselo mirar.

Y tras la resaca, el primer aturdimiento y la vuelta a la realidad, los protagonistas de la actualidad política siguen empecinados en las mismas posiciones que nos llevaron a ese absurdo de tener que repetir las elecciones. Siguen igual. Pecando de bocazas.

En política es importante dejar puertas abiertas que permitan negociar. Es importante no hacer propuestas descabelladas que intenten obligar al adversario a actuar de cierta manera. ¿Por qué? Porque si no lo consigues y no cambia, tú debes cambiar la posición, quedando en ridículo tú y tus maximalismos iniciales. Cuando alguien hace una huelga de hambre es para conseguir el objetivo o morir. Porque el hambre es dura y, sino se consigue y se vuelve a comer, se fracasa y se pierde credibilidad. Cuando uno se encierra en una institución o edificio público reclamando algo, ha de saber cómo salir. Porque si no se consigue el objetivo tienes que salir por la puerta de atrás para que no te vean. Siempre hay que dejar una salida digna disponible. Para uno y para el adversario. En política, los bocazas no caben.

El “no” a Rajoy era y es excesivo. Las urnas lo han demostrado. Lo era antes y lo es ahora. Porque si no consigues su marcha  debes ir hasta el final en tu posición y con todas las consecuencias. Mariano Rajoy y el Partido Popular se han visto fortalecidos frente a ese “no”. Es el único que ha mejorado resultados en las últimas elecciones, mientras que los demás han perdido votos y credibilidad. Persistir en el veto, en el “no es no”, es un grave error.

Los ciudadanos, estúpidos. Estamos hartos ya de tango juego, de tanto maximalismo y de no tener gobierno desde hace más de siete meses. Está en juego la economía del país y, consecuentemente, la inversión, la reforma de las pensiones para que podamos disfrutarlas en el futuro, hacer reformas en el campo laboral que garanticen la creación de empleo de calidad, la mejora de los salarios, hacer proyectos personales de futuro, arreglar el sistema de pensiones para que alguna vez las podamos disfrutar y no solo cotizar. Está en juego el presupuesto y el techo de gastos que Europa exige y muchas otras cuestiones también urgentes.

Los temas importantes están pendientes de que se puedan discutir, debatir, acordar y legislar sobre ellos. Y, sin embargo, estamos todavía vetando a personas y equipos con el solo propósito de quedar encima, de ser el último perro que mea en el árbol. ¿A qué estamos jugando? ¿A qué nos quieren hacer jugar? ¿Qué demonios están haciendo? ¿Para qué?

Y todavía Pablo Iglesias se pregunta por qué Unidos Podemos no mejoró sus resultados. Somos los ciudadanos, estúpido, los que no queremos continuar con un juego que no lleva a nada. Nos preocupa lo cotidiano, lo que más cerca tenemos. Y a eso, estúpido, no le prestáis atención. Pedro Sánchez está encandilado con los cantos de sirena de un Pablo Iglesias que sabe de política lo que ha leído y estudiado. Albert Rivera juega a chico interesante de discoteca que se considera el ombligo de su mundo.

Ya está bien. Preocúpense de los ciudadanos, de lo que de verdad importa. Somos lo que ahora interesa. Y reitero que no os considero estúpidos a ninguno.

lunes, 11 de julio de 2016

Comunicación tardía en el franquismo: "El espíritu del 12 de febrero"

http://beerderberg.es
El número 10 del Magazine de Comunicación Política "Beerderberg", publica un artículo titulado COMUNICACIÓN TARDÍA EN EL FRANQUISMO: "EL ESPÍRITU DEL 12 DE FEBRERO", sobre la comunicación política en el franquismo, del que soy autor.
Se trata del inicio del llamado "espíritu del 12 de febrero" que el entonces Presidente del Consejo de Ministros, Carlos Arias Navarro, intentó llevar a cabo en un régimen político en plena agonía.
Como siempre es bueno recordar la historia, espero sea de vuestro agrado.

martes, 5 de julio de 2016

Juan Merino, Presidente de CEAJE, Confederación Española de Jóvenes Empresarios, inaugura el Foro Vision Rotary

La pasada noche, tuvimos el placer de recibir en el Rotary Club de Badajoz a Juan Merino, extremeño y Presidente de la Conferación Española de Jóvenes Empresarios, CEAJE.
Durante la velada, tuvimos ocasión de mostrar a Juan Merino las actividades que realiza Rotary Internacional en todo el mundo y aquellas otras actividades que se refieren especificamente al ámbito de Extremadura.
En la posterior cena, pudimos escuchar cuál es la personal visión del Presidente de Ceaje, desde su institución y desde su perspectiva profesional, del modelo económico y empresarial presente en Extremadura, iniciándose una charla coloquio enriquecedora para todos.



De nuevo, agradecer a Juan Merino, su presencia entre nosotros y su generosidad a la hora de estrechar lazos con el rotarismo y los empresarios de Extremadura.

lunes, 27 de junio de 2016

26J: Todos no ganan


A primeras horas de la mañana del día siguiente a las elecciones del 26J, empezamos a alejarnos, un poco, de las emociones del momento y a digerir unos resultados que a algunos ha sorprendido pero que son el natural resultado de lo que desde hace seis meses y hasta ahora ha sido la política en España.

Como siempre en estos casos, todos ganan aunque podemos hacer matices que nos aclaren lo sucedido y valorar los resultados.

El Partido Popular ha rentabilizado el dejar hacer durante estos meses. Cuando en diciembre vio los números y las actitudes de los demás, decidió esperar acontecimientos. Ante el fracaso de pactos y vetos, planteó una nueva campaña polarizando el escenario político entre su experiencia, sus resultados económicos y su moderación por un lado y la aventura, el riesgo, la inestabilidad y el radicalismo de Unidos Podemos, por otro. Ninguneó intencionadamente al PSOE con la esperanza de que Pedro Sánchez fuera apeado por su aparato y forzara la abstención que facilitara el gobierno de Mariano Rajoy. Utilizó también el argumento del voto útil para recuperar el voto fugado a Ciudadanos, esgrimiendo para ello el temor al ascenso electoral de Unidos Podemos. Todo hay que decirlo, le salió bien. Redondo, diría.

El PSOE, pese a batir un nuevo record en los peores resultados de su historia, tuvo que apretar mucho en los días de campaña, movilizando la fantástica estructura que sin duda tiene. Se vio apremiado por la expectativa creada por Unidos Podemos que amenazaba, además, su hegemonía en la izquierda. Pedro Sánchez logró un nuevo mal resultado. Pero, si hacemos lectura interna, no hay ya quien le apee de la Secretaría General. Refuerza su liderazgo personal, pues todos sus barones territoriales han perdido en sus regiones. Incluida Susana Díaz, derrotada en Andalucía y con pírricas victorias provinciales en Huelva, Sevilla y Jaén. Y el PSOE, además, así las cosas, sigue siendo clave en la gobernabilidad de España.

Unidos Podemos demuestra una vez más que en política no valen las matemáticas. Que dos y dos no son cuatro, sino que hay más parámetros que determinan el voto del ciudadano. Lo que se cree que se gana por un lado en una alianza, se pierde por otro. Su expectativa era, no solo adelantar al PSOE en resultados, sino disputarle directamente la victoria al PP, cayendo y alimentando la polarización. Se consolida, pero no crece. Pero por el camino se ha impregnado de una Izquierda Unida, ya muerta, que le pesará como una losa en futuros comicios.

Y Ciudadanos, o mejor dicho Albert Rivera, porque no hay nadie más detrás de las siglas, recogió los errores de los últimos seis meses. Abusó de sus ataques personales a Mariano Rajoy, pensando en que la propia estructura del Partido Popular le movería la silla; se mojó alcanzando un inútil pacto de gobierno con el PSOE y se sentó con quien dijo que jamás se sentaría, Podemos, sin ser consciente de que administraba buena parte de un voto popular desencantado.

Como ven, aunque sutilmente, el escenario ha cambiado, aunque no así los actores. La matemática sigue siendo diabólica, pero ha devuelto a la realidad a los protagonistas y a sus empecinamientos. Esperemos que en esta poco nueva etapa las actitudes cambien y haya pactos de investidura y de gobierno. No creo, por tanto, que haya nuevas elecciones aunque tampoco habría que descartarlo, pero sería un grave error.

Con lo que empieza a llover en Europa y las nubes que podrían llegar a nuestra incipiente economía, carecer de un gobierno que funcione es un lujo que no nos podríamos permitir.

martes, 21 de junio de 2016

Foro Vision Rotary

El Rotary Club de Badajoz ha aprobado incorporar a sus proyectos el FORO VISION ROTARY, proyecto con el que se podrá mantener una visión real y cercana de Extremadura y poder, desde ahí, aportar soluciones a los problemas concretos que puedan surgir. Os presento al FORO VISION ROTARY. 



Qué es



El Foro Visión-Rotary quiere ser un foro de opinión, de encuentro y de relación entre el Rotary Club de Badajoz y la sociedad de Extremadura. Un lugar donde se debatan y presenten las visiones que cada participante tenga sobre los temas de su especialidad y su importancia para Extremadura.



Por qué



El Rotary Club Badajoz es el club rotario que cuenta con una presencia más dilatada en Extremadura, mostrándose siempre interesado e involucrado en aquellas actividades e iniciativas que favorezcan su desarrollo social, económico, cultural, educativo, ecológico o histórico.



Porque el Rotary Club Badajoz debe ser líder en la sociedad extremeña con proyectos futuros que nazcan de su firme compromiso con Extremadura y con los extremeños.



Objetivos



Buscar alternativas posibles desde perspectivas distintas a la realidad de la Extremadura de hoy, partiendo del conocimiento detallado de la misma que aporten los invitados que en las diferentes sesiones vayan participando.



Influir en la sociedad de Extremadura y proponer y defender proyectos que incidan en su desarrollo futuro en los ámbitos económicos y empresariales, sociales, sanitarios, culturales, educativos o ecológicos, así como aquellos que supongan un especial interés para el Rotary Club Badajoz.



Dar a conocer el Rotary Club Badajoz a la sociedad extremeña, extender la presencia del mismo en nuestra región y difundir los valores fundamentales del rotarismo: Diversidad, Servicio, Integridad, Compañerismo y Liderazgo.



Participantes



Personas de reconocida trayectoria personal, profesional o intelectual que, desde distintos ámbitos de la sociedad de Extremadura, aporten su particular visión de su realidad en el área de su actividad.




Formato



Visita protocolaria del invitado al Club Rotary Badajoz. Sesión rotaria, información sobre Rotary International, creación, historia y actividades.



Tertulia-cena durante la cena correspondiente a cualquier lunes de mes que corresponda a sesiones rotarias.



Temática según el área de conocimiento o actividad del invitado.


Entrevista en Canal Extremadura

https://drive.google.com/open?id=0B2C1uq19332eTW45Ym40ZVF1R2M

Entrevista realizada por el programa EmásI que se publicó el pasado 13 de marzo de 2016 en Canal Extremadura.

En él explico las actividades que se desarrollan desde el coaching político, la necesidad de acudir a estas herramientas y las expectativas que crea entre la clase política y social.

El coaching político, que podemos llamar también coaching social, se dirige a que aquellos que se dedican al servicio público, desde cualquier ámbito o cualquier finalidad, la ejerzan con plena eficacia, alcanzando altas cotas de desarrollo público y, sobre todo, personal. 

Está especialmente orientado al desarrollo de personas y equipos en ámbitos tan diversos como las organizaciones sindicales, las organizaciones no gubernamentales, asociaciones, organizaciones y equipos de cualquier índole y, también, partidos políticos y sus organizaciones juveniles.

domingo, 19 de junio de 2016

Esto no tiene arreglo

Según pasan los días de esta campaña electoral, lo que veo, leo y oigo me hace llegar a la conclusión de que esto no tiene arreglo porque no hay voluntad de que se arregle. Y lo digo, no como afán de crítica o como muestra de la saturación política en que vivimos desde hace ya una larga temporada, sino como constatación de una realidad que no me crea más que preocupación e incertidumbre. Sensaciones que, estoy seguro, tiene la inmensa mayoría de ciudadanos.

En la campaña para las elecciones del 20D había cierta curiosidad por conocer cómo evolucionaria la situación con la aparición de los partidos “emergentes” y la dicotomía abierta entre la “nueva política” frente a la “vieja política”. Había dudas sobre cuál sería el apoyo a un Gobierno que, habiendo superado en parte la crisis, llevaba cuatro años sin explicar las medidas que tomaba, lo que perseguía con ellas y cuál era la ruta a seguir. Y había que ver también qué obtendría un PSOE pleno de contradicciones y con un liderazgo cuestionado.

Sin embargo en esta ocasión parece que todo se centra en cuestiones de interés exclusivo de los partidos: si Podemos adelanta al PSOE; si Sánchez se decide en sus amores entre Podemos y Ciudadanos; si se fía o no de Iglesias; si tragará con Podemos cuando se vea de tercera fuerza política; si Ciudadanos veta más a Rajoy por ser Rajoy y no por ser del PP; o si al que veta definitivamente Rivera es a Iglesias o que terminen con arrumacos mutuos y si a Rajoy y al PP les funciona su imagen de sensatez, sus logros económicos, su visión de la unidad territorial de España y la proclama de hecatombe ante lo que se avecina.

Pero visto lo sucedido en aquella reciente campaña, y sus largos meses siguientes, con lo que está sucediendo ahora, todo confirma que esto es un gran teatro donde los actores anuncian vetos que luego se levantan, prometen cambios en la Constitución para los que con seguridad no habrá mayorías parlamentarias para ser aprobados, presumen de un nuevo estilo cuando siguen haciendo lo mismo que criticaban, los más progres plantean un estado plurinacional donde todos seamos naciones, presentan medidas que no se sabe cómo demonios se van a pagar y cambios en todo por el mero cambiar todo sin tener la constancia de que sea bueno para el conjunto de la ciudadanía y de interés para toda la nación. Toda una incertidumbre. Un mar de dudas y un temor por lo que se avecina.  

Seamos claros. La nueva política no existe. Se trata de la vieja política, la política. La política de siempre hecha por nuevos personajes. La política que poco tiene que ver con hacer cosas de forma distinta. Se hace lo mismo que antes pero por otros. Por otras caras, muchas de ellas derivadas de otros partidos de donde han salido rebotados y ahora critican.

Y entre personalismos y estilos anda la cosa y nos tienen a todos en un vilo. Mariano Rajoy está esperando los resultados para ver si Pedro Sánchez y el PSOE se abstienen para favorecer una investidura complicada. Pedro Sánchez llenó la boca y la sigue llenando con que no facilitará ni por acción ni por omisión un gobierno del PP. Albert Rivera se cierra en banda y también dice que no ayudará a que Rajoy gobierne, aunque aceptaría que liderase algún otro del PP. Pablo Iglesias, que sabe que solo no podría gobernar, no para de reclamar el apoyo del PSOE, que está entre dos aguas.

Se trata de personas, de personajes y de personalismos. Pregunto y muchos nos preguntamos: ¿Será posible que visto lo visto dimitan los cuatro personajes en cuestión y empecemos de cero? Porque si esto sigue así, virgencita que me quede como estoy.

martes, 7 de junio de 2016

El hastío de la calle


Ni la política ni los políticos han terminado de asimilar el hastío que se ha instalado en la ciudadanía. Esa frustración se genera porque las elecciones celebradas el pasado 20D no sirvieron para lo que se pretendía; porque, tras ellas, los líderes han demostrado una absoluta incapacidad para llegar a acuerdos de investidura y de gobierno; porque se ha venido primando el ego personal frente a los intereses de los ciudadanos y del Estado; porque durante meses hemos asistido a propuestas verdaderamente aberrantes y a ver quien decía la última tontería; porque por eso estamos abocados a unas nuevas elecciones el próximo 26J y porque a estas alturas ya es evidente que no se está dispuesto a corregir los errores de estos meses.

Desde la política se debe estar a favor de alcanzar acuerdos entre puntos de vista distintos y de llegar a compromisos entre las distintas formaciones que permitan un gobierno razonable para todos. Sin vetos a nadie. Sería generoso decir que durante estos cinco meses no ha sido posible, porque, sinceramente, no se ha querido. Han valido más las fobias y estrategias del momento que el interés de los ciudadanos, que somos con todo merecimiento rehenes de la situación que nosotros mismos hemos creado.

No hablemos de vieja política ni de nueva porque es la misma. Es política. Con sus grandezas y debilidades.

Podemos quiere, a toda costa, adelantar electoralmente al PSOE y convertirse en el eje de la izquierda española. Pero esa izquierda radical a la que representa es la izquierda de siempre, es la izquierda comunista que nunca fue referente de nada en España. Y ahí están los resultados electorales desde 1977 para demostrarlo. Que tenga ahora la posibilidad de ser la segunda fuerza política demuestra lo enferma, cabreada y desinformada que está nuestra sociedad. De socialdemocracia, nada. El Marx y Engels que nadie lee. Demuestra cómo se es capaz de engañar a los incautos y de ilusionar a los jóvenes.

Ciudadanos, o mejor dicho Albert Rivera, porque no hay nadie más tras las siglas, surge por las simpatías que generaba en España su posición siempre en contra de la autodeterminación en Cataluña. Ahí su mérito. Pero extenderse desde sus cuatro provincias de origen a las cincuenta y dos restantes en tan poco tiempo refleja los mimbres con las que cuenta y puede contar. Se apoya en el desencanto de la gente moderada que quería votar otra cosa que no fuera PP o PSOE o, incluso, UPyD.

Pedro Sánchez esta llevando al PSOE a las más altas cotas de incertidumbre. Ha conseguido que sea un partido poco confiable en el sentido de que nadie sabe qué va a hacer ni con quién, si lo que dice hoy, lo contradice mañana o dice otra cosa distinta. El mayor fracaso de Pedro Sánchez es su necesidad de ser Presidente y sería capaz de todo para serlo. El paulatino descenso del PSOE, encuesta a encuesta, puede suponer una grave crisis en su organización, que no se merece los gestores de los últimos años. Parece que los buscan.

Y como alternativa a todo esto, que no es poco, el Partido Popular se mantiene como faro en la tormenta, sin darse cuenta, o dándosela, de que, cuando amaine, el paisaje ya no será el mismo y se verá obligado a modificar sus estructuras internas, sus estilos y sus liderazgos.

martes, 10 de mayo de 2016

IU: la primera víctima de Podemos.

Ha tardado pero ya está hecho. El partido emergente, joven y tercera fuerza política en España, Podemos, concurrirá al alimón con la veterana, carca y arcaica quinta fuerza política de Izquierda Unida o de Unidad Popular o como quiera que se llame. Aunque se quiera ver como una novedad, se trata, a mi modo de ver, de una noticia esperada en la que ambos pretenden cubrir sus necesidades con la esperanza de que la matemática se instale en la política y que, tomando como referencia las elecciones del pasado diciembre, los resultados de ambas se sumen en junio.

El parasitismo es un proceso biológico en el que, el parásito se beneficia del hábitat y del medio ambiente del huésped para su desarrollo vital. Esta convivencia es absolutamente perjudicial y dañina para el huésped, pues su visitante, en un alarde de egoísmo, le puede ocasionar una lesión, una enfermedad o incluso la muerte.

Es un hecho que Podemos comenzó su andadura política, en la que necesitaba más pragmatismo que teoría, aprovechándose de los descontentos que provenían de una extrema izquierda a la deriva y sin liderazgo desde que Julio Anguita dejó el mando de Izquierda Unida a Gaspar Llamazares y el del Partido Comunista a Francisco Frutos. Ni siquiera logró reconducir su caída con Rosa Aguilar, convertida en flamante fichaje de los socialistas andaluces de José Antonio Griñan, frustrándose así toda esperanza de salir de un hoyo ideológico caduco en toda Europa.
  
Izquierda Unida, al contar con estructura en todas las provincias de España, se convirtió en el primer objetivo de Podemos, pues se veían enormes posibilidades de crecimiento a través de las sedes territoriales ya existentes, facilitándose así una expansión rápida y eficaz de la nueva organización que le permitiera abordar los sucesivos procesos electorales. El parásito contactó con su huésped. Se aclimató a su medio y comenzó su desarrollo.

Pero Podemos no era Izquierda Unida. Decían ser una “nueva política”. Eran seres puros e impolutos que llegaban para la ruptura del sistema, para el cambio drástico y radical con la Transición. Para el joven urbano, incorformista, universitario y políticamente activo, pero ni de izquierdas ni derechas, era la alternativa para hacerlo y terminar tanto con las élites de los partidos de la “vieja política” como con los poderes fácticos del neoliberalismo.

El pacto alcanzado ayer, del que se desconoce su contenido incluso para los propios militantes y seguidores de ambas formaciones, que hoy lo votan a ciegas, supone un posicionamiento claro en el que los dos firmantes creen obtener beneficios.

Izquierda Unida obtiene un número de escaños más acorde con su realidad y que la Ley Electoral impedía. También, digámoslo, dinero en un momento en que su situación financiera es de absoluta bancarrota. Aporta, eso sí, un votante fiel en el segmento de edad superior a los 60 años del que Podemos carece. Por el contrario pierde ya su identidad de izquierda tradicional y razonable. Y ahí lo dejo, porque es todo lo que puede perder.

¿Y qué gana Podemos? De momento su caída electoral y la fuga de votos que previsiblemente irían hacia Izquierda Unida. Gana también ilusionar a los votantes de la izquierda más dinámicos y solapar para otros las escandaleras de los intereses por los sillones y poltronas, los ingresos venezolanos a la fundación CEPS, el sospechoso crowdfunding del que se financia y el chavismo que inspiró su fundación. Toda una retahíla de tufos. ¿Y que pierde? Mucho: su camuflaje político. Ya no es la “nueva política”. Es la política de siempre y en su versión más rancia y caduca. Confirma su radicalismo de izquierda asumiendo postulados que no han funcionado en ningún país del mundo en los últimos cien años.

Pero hay más. Aquellos que están agarrados a la calculadora deben saber que la política no es aritmética. Que dos y dos no tienen por qué ser cuatro. Que los pactos que a unos pueden gustar a otros pueden espantar. Es una falacia y un desprecio al votante creer que la unión de ambas formaciones políticas supondrá de forma directa y automática la suma de los votos de una y otra. Eso nunca ocurre.

Nos espera, todavía, mucho tiempo para ver con paciencia como se entretienen y juegan con nuestros destinos aquellos que el próximo 26 de junio nos pedirán el voto. Y la verdad que el aburrimiento, el desánimo y el desencanto de los últimos meses no auguran nada bueno. De momento, Podemos ya tiene su primer trofeo. Ahora va a por el siguiente.

viernes, 22 de abril de 2016

Pablo Iglesias y el escorpión



Parece que Pablo Iglesias va enseñando la patita de su verdadero carácter y de su talante. Y siendo profesor de esa misma universidad, lo demostró ante su publico. Ante un público que le jaleó con entusiasmo y animó a seguir con risas, asentimientos y aplausos el linchamiento de la victima. Las invectivas iban dirigidas directamente contra Álvaro Carvajal, periodista de El Mundo, quien sigue a Podemos desde sus inicios, e indirectamente contra los medios de prensa en su conjunto. Lo hizo en la Universidad Complutense donde el que no anima, no jalea, no aplaude o no asiente, simplemente puede suspender, lo que es el drama más absoluto para un universitario. Y si hay que hacerlo se hace, porque tanto el coste de la matrícula como el futuro de la persona va en ello.

Parece que al líder de Podemos no le han gustado algunas portadas publicadas por no tener la orientación o el contenido que él quisiera. Y viniendo de donde viene, es como para tener miedo, más aun cuando el protagonista de las amenazas se ha postulado recientemente como Vicepresidente de Gobierno con acceso a servicios de inteligencia y vigilancia, así como a datos personales de los ciudadanos.

Pero la contradicción de todo este asunto se refleja en ambas partes ahora enfrentadas.

Pablo Iglesias y Podemos es, en buena parte, resultado de la cobertura que sistemáticamente han realizado los medios de comunicación durante los últimos años aumentando una popularidad que le catapultó incluso a utilizar su cara como logotipo en las papeletas electorales de las elecciones europeas de 2014. El ciudadano identificaba su cara por verlo constantemente en la tele o leerlo en la prensa, no porque tuviera un programa político que ofrecer. Ofrecía su popularidad y el populismo que los ciudadanos, hartos de crisis, de gobernantes y de políticos, necesitaban. Y ahí, entraron en la melé. En la melé de atacarlo todo y de cuestionarlo todo. Que de eso se trataba. Porque vendía.

Y ahora la bicha, se ha revuelto contra quien le daba de comer, recordándome aquella fábula que suele atribuírsele a Esopo. El escorpión que pide a una rana que le ayude a cruzar un río prometiendo no hacerle ningún daño. La rana accede subiéndole a sus espaldas pero, cuando están a mitad del trayecto, el escorpión pica a la rana. Esta, sorprendida, pregunta ¿cómo has podido hacer algo así? Ahora moriremos los dos. Ante tal evidencia el escorpión responde: No he tenido otra elección. Es mi naturaleza.

Como moraleja, aprendemos que hay ciertas personas cuya ambición es tan desmedida que no tienen empacho alguno en destruir las propias circunstancias que los mantienen a flote.

Entre la actitud del escorpión, en la fábula, y de Pablo Iglesias, en nuestra realidad política, hay un paralelismo claro. Ahora que cada uno, saque sus conclusiones.

jueves, 21 de abril de 2016

La corrala política

Si la nueva política iba a dar un aire nuevo a lo que nos calificaban como siempre tensas relaciones entre los distintos partidos; si pensábamos que su presencia en las instituciones sería garantía de diálogo y acuerdos en beneficio de todos; si alguna vez creímos que con criterios tan dispares y contradictorios se iban a poner de acuerdo sin reproches ni inquinas, nos equivocamos. Reconozcámoslo. Nada es nuevo. Todo está inventado. Es lo de siempre. Con otros actores, pero lo de siempre.

La democracia es tan bonita y estupenda, que quien más y quien menos, incluido un servidor, se lo creyó. Impulsados por lo políticamente correcto del momento, por lo razonable y por las buenas palabras e intenciones que nos fueron vendiendo desde distintos ámbitos, llegamos a afirmar eso de que, tras las elecciones del 20D, los ciudadanos votaron por el diálogo y el acuerdo entre todos. Paz y amor.

Eso, que se llamó la “nueva política”, ha demostrado ser un invento para vender un pescado que huele tanto como el ya que había en el mercado. No es cierto que los ciudadanos hayamos votado por el diálogo y el acuerdo. Hemos votado, digámoslo claro, lo que cada uno hemos querido, lo que nos ha parecido más conveniente según nuestras personales circunstancias. Nadie se acercó a la urna pensando que su partido debería llegar a acuerdos con otros para poder así gobernar, consensuar, pactar y ser felices tras el proceso. Nadie pensó que su voto suponía una parte del pluralismo enriquecedor que facilitaría un gobierno mejor y más eficaz. Nadie pensó así. Se votó y punto.

Las decisiones tomadas reflejan que muchos votantes, desengañados por la pretendida y bautizada como “vieja política”, pensaron que votar a los de la “nueva política” les reportaría un escenario idílico.

Tras cuatro interminables meses “negociando y dialogando” los ciudadanos hemos sacado nuestras propias conclusiones que reflejan lo que percibimos de lo que se dice y lo que se hace, de la actitud y del comportamiento que hemos visto en cada uno y de lo que intuimos que pretende cada cual. Ha habido tiempo de saber cómo es cada uno. Toca ahora valorarlo y analizar si esto es lo que cada uno perseguía con su voto.
Tampoco es cierto lo que se dice con toda formalidad y boato sobre que la mayoría de españoles estén en contra de repetir las elecciones. Y no lo es en base a la primera falsedad ya comentada. Visto lo visto, que se vote otra vez. Que seamos conscientes de nuestro fracaso, no solo del de los partidos políticos, y de los efectos de nuestras decisiones. Si hemos visto que esto no funciona así, debemos permitirnos cambiarlo.
Nos encaminamos a nuevas elecciones. Yo creo que es lo que todos querían. Somos ahora espectadores de cómo se culpan entre ellos para que unos parezcan los buenos que querían dialogar y los otros, los malos y egoístas. Como en el patio del colegio.

Desde Ciudadanos se dice que el PP pinchó a Podemos para ver si rompía al PSOE por la mitad. Rivera, después de tantear múltiples posicionamientos, pide ahora un gobierno independiente sin Rajoy y sin Sánchez. Podemos, además de pedir sillones, vicepresidencias y más grupos parlamentarios, sigue en Babia en el Congreso y no termina de conocer su Reglamento. Nada extraño, pues también interpreta a conveniencia sus propios códigos de ética. Debe ahora afrontar una investigación policial para conocer su más que dudosa financiación. El PSOE les acusa de querer mantener a Rajoy y estar desde el principio pensando en sillones, financiación, elecciones y coaliciones. Y el PP espera que alguien quiera hablar.

Vista la situación, en la que todos hablan de sus cosas y de las de los demás, la política española se ha convertido en una ruidosa corrala en la que las voces del vecindario se confunden, se multiplican y se contradicen. Y con este runrún de fondo entiendo que sea mejor volver a votar. Y ahora sí. Ahora ya nos conocemos mejor.

lunes, 18 de abril de 2016

De papeles (II): Panamá

Panamá siempre ha sido un país referente en Iberoamérica y en el mundo. Su situación entre dos océanos y entre las dos américas la convierte en punto estratégico de la economía y del comercio mundial. Quizás también por esta circunstancia, Panamá se ha convertido también en sede de sociedades “offshore” que han dado muchos papeles de los que hablar en fechas recientes y que, sin duda, todavía guardan más de un secreto y alguna sorpresa.

Al igual que el sombrero “Panamá”, que no es originario de Panamá, sino de Ecuador, cuenta este país con miles de sociedades mercantiles variopintas que no realizan actividad económica alguna en su territorio pero que están asentadas allí. Son las sociedades “offshore”. ¿Qué es eso? Una sociedad “offshore” es una empresa cuya característica principal es que no realizan actividad económica alguna y están radicadas en paraísos fiscales para beneficiarse de las ventajas tributarias que ofrecen. No tienen por qué ser ilegales y, de hecho, no lo son. Otra cosa es la valoración que se realice de la finalidad y de los titulares de las mismas.

Una de las mayores fábricas de sociedades offshore es el bufete de abogados Mossack Fonseca. Desde sus oficinas, a módico precio y en tiempo record, salen constituidas las sociedades para aquellos clientes interesados. Y es estedespacho panameño en el que se ha producido una filtración de información de enormes proporciones que ha roto la confianza y la confidencialidad pretendida por sus clientes y ha puesto en evidencia a santos y diablos en todo el mundo.

Según parece, más de 370 periodistas de un centenar de medios de 77 países llevan trabajando durante el último año revisando y analizando más de 11 millones de documentos internos de este bufete que fueron obtenidos por un diario alemán y compartidos, por su enorme volumen, con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación. Y la gestión de este alud enorme de documentación, que proveniente de una filtración más que de una investigación, todavía tiene muchas líneas pendientes de publicar, pues será como un cuentagotas en el que, al final, quien no salga es que no existe.

Pero no quito méritos periodísticos. Lo desvelado pone de relieve lo que está en la calle y que es de sospecha pública. Que en los paraísos fiscales, y no solo en Panamá, yacen ocultas multitud de fortunas y de secretos que harían resquebrajarse la imagen que tenemos de muchos famosos, sean políticos, artistas, deportistas o empresarios de éxito. Nadie está a salvo de salir en los papeles y de que se les haga juicio sumarísimo en plaza pública.

Lo que si es cierto es que no se juzga con la misma severidad a todos. Ni por la ciudadanía en general ni por los medios de comunicación en particular. Han salido múltiples nombres entre los que se destacarían, sin querer juzgar a nadie, aRodrigo Rato, Imanol Arias, Pedro Almodóvar, Miguel Blesa, Vladimiro Putin, Oriol Puyol, Francisco Paesa, Leo Messi, José Manuel Soria, Mauricio Macri y un sin fin de apellidos conocidos. Sin embargo, pregunto: ¿El escándalo es igual para todos? ¿Salen todos con la misma intensidad y constancia? ¿Se exige a todos lo mismo? ¿Somos justos en nuestras opiniones?


Me parece lamentable que existan este tipo de sociedades constituidas con fines poco éticos, pero tampoco me parece ético que por un supuesto interés informativo se desvelen nombres, se viole la privacidad de particulares y se equipare a quien cumple la ley con criminales y defraudadores.

jueves, 14 de abril de 2016

Proyecto "PianoTie" de Aexpainba-FMM

El objetivo del Proyecto “PianoTie”, que de la mano del músico Pedro Monty se desarrolla en Aexpainba y la Fundación Magdalena Moriche, es celebrar el día del padre desde una perspectiva solidaria. Un día para homenajear a todos los padres en un entorno solidario, lleno de música y en donde se realcen las capacidades de personas con Inteligencia Límite y Discapacidad Intelectual.




Así, el pasado 19 de marzo, se celebró el concierto de 2016 gracias a todas las colaboración y con la participación de la Orquesta de Extremadura. Todo un éxito.




Desde VisionCoach, hemos querido apoyar la iniciativa comprando la camiseta que sirve para financiar las iniciativas que se realizan y también mostrar nuestra solidaridad con un proyecto tan entrañable.




Os animamos a apoyar esta iniciativa y a colaborar con Aexpainba. Para una mayor información podéis entrar con su página de Facebook.